El sector salud genera datos en volúmenes que ningún equipo humano puede procesar en tiempo real. La automatización de protocolos clínicos — admisiones, agendamiento, alertas tempranas — libera al personal para decisiones críticas.
En profundidad
Cuando los sistemas hablan entre sí, el cuello de botella deja de ser el turno en ventanilla y pasa a ser la integración de datos. Los proyectos que funcionan empiezan por un mapa de fuentes y responsables, no por un proveedor de software genérico.